Ediciones Colihue | Teatro para chicos | Javier Villafañe | 978-950-563-788-1




Efemérides

1929. Muere en Buenos Aires el escritor francés Paul Groussac, ex director de la Biblioteca Nacional y crítico mordaz y ajustado de la literatura argentina de su tiempo.

1852 Nace Eduardo L. Holmberg, naturalista y escritor, que en 1875 narra un viaje espacial mediante la transmigración del espíritu humano a Marte, lo que señala el nacimiento de la ciencia ficción argentina. Esta novela, que tiene como título Viaje maravilloso del señor Nic Nac al planeta Marte, fue reeditada por ediciones Colihue, conjuntamente con la Biblioteca Nacional, en la colección Los Raros. En 1879, prefigura el tema del robot en el libro Horacio Kalibang o los autómatas.

Ficha del libro

Teatro para chicos

Títeres y actores. Obras completas (Tomo I)

Javier Villafañe



ISBN: 978-950-563-788-1
Código interno: 103788-1

Precio: $ 144.00

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Colección: Obras completas de Javier Villafañe
Formato:140 x 220
Encuadernación:Rústica Binder
Páginas:144
Editorial:Ediciones Colihue
Año de edición:2009
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Destinatarios:

Reseña:

La dramaturgia titiritera de Javier Villafañe no tiene desperdicios, se construye sobre la base de una dinámica teatral escénica total. Es decir, es acción pura, tal como el teatro de títeres, contiene todos los elementos del mejor teatro; el texto poético es el eje, sin fisuras y ajustado con las palabras apropiadas y necesarias, que a su vez da el ritmo y la cadencia a la representación teatral titiritera. La Andariega y Maese Trotamundos de alguna manera signaron, desde el nombre con el que Villafañe los bautizó, el destino de sus obras teatrales, tanto las destinadas a los niños como las que escribió para jóvenes y adultos: ya sea con muñecos, ya con actores. No solo recorrieron con sus representaciones el país entero, sino que llegaron a diversos y remotos lugares de América Latina y el mundo. En sus obras infantiles se puede percibir con qué sutileza lograba el titiritero ubicarse en la perspectiva de los niños, ver la realidad a través de sus ojos, y comprender la recepción que tuvo en miles de lectores y espectadores, pequeños y no tanto. Javier Villafañe era un poeta que hacía títeres y de los mejores, era un hombre grande, un adulto que jugaba: toda su obra se inscribe en este hacer.